Primero, que se pueda usar
Un móvil que sigue vinculado a la cuenta del dueño anterior no sirve para nada. En un iPhone, el vendedor tiene que cerrar sesión en su Apple ID y desactivar Buscar mi iPhone. En Android, quitar su cuenta de Google y, en un Samsung, también la de Samsung. Que lo haga delante de ti, antes de pagar, y luego que restablezca el teléfono.
Si te dice que no se acuerda de la contraseña, no lo compres. No hay un truco legal para quitar ese bloqueo.
El IMEI
Marca *#06# y te sale el IMEI. Tiene que coincidir con el de la caja o la factura. Luego puedes comprobar que no está bloqueado por robo o impago: hay webs que lo miran gratis a partir del IMEI.
Una factura a nombre del vendedor no es obligatoria, pero ayuda mucho. Si no la tiene, al menos que tenga la caja original.
La batería
En los iPhone, Ajustes > Batería te dice el estado en porcentaje. Por debajo del 80 % toca cambiarla. En Android no siempre está tan a mano. En un Samsung puedes mirarlo en la app Samsung Members, y en otros móviles, preguntar cuánto aguanta un día normal.
Una batería gastada no es motivo para no comprar. Es motivo para pagar menos.
Las averías que no se ven en las fotos
Dedica cinco minutos a probar el móvil. Parece mucho con el vendedor esperando, pero es menos que lo que tardarías en devolverlo.
- Llama a alguien y escucha por el auricular y por el altavoz.
- Haz una foto con cada cámara, también con la frontal.
- Conecta un cable y mira que carga sin tener que moverlo.
- Desbloquea con la cara o la huella.
- Pon una imagen blanca y otra gris y busca manchas o marcas en la pantalla.
- Mete tu SIM y comprueba que tiene cobertura y datos.
Piezas cambiadas
Los iPhone recientes enseñan en Ajustes > General > Información si la pantalla, la batería o la cámara se han sustituido por piezas que no son de Apple. No es necesariamente malo, pero es algo que el vendedor debería haberte dicho y que baja el precio.