El precio del anuncio no es el precio de venta
Lo primero que hace casi todo el mundo es buscar el producto y mirar qué piden. Es un buen punto de partida, pero los anuncios que llevan semanas publicados suelen ser los caros: los baratos se venden y desaparecen. Así que lo que ves en un momento dado está algo inflado.
Además, casi siempre hay margen para regatear. No todo el mundo baja, pero ofrecer un 10 % menos con educación rara vez sienta mal.
Mira la mediana, no la media
Si hay diez anuncios de una PS5 entre 300 y 380 € y uno a 1.200 € «con veinte juegos», la media se dispara y deja de decirte nada. La mediana es el precio que queda justo en medio cuando los ordenas, y no se deja llevar por esos extremos. Es lo que usamos en nuestras páginas de precios.
Igual de útil es el rango habitual: entre qué precios está la mitad central de los anuncios. Si algo está por debajo de ese rango, merece una mirada rápida. Si está muy por debajo, merece desconfianza.
Asegúrate de comparar lo mismo
Un iPhone 13 de 128 GB y uno de 512 GB no valen lo mismo. Una Brompton de 2 velocidades y una de 6, tampoco. Antes de decidir que algo es caro o barato, comprueba que estás comparando la misma versión, la misma capacidad y lo mismo en la caja.
Con los accesorios pasa al revés: una búsqueda de «ps5» trae mandos y juegos que tiran la media hacia abajo. Si haces la cuenta tú, quítalos.
El estado cambia el precio más que el año
Una batería al 78 %, una pantalla con una marca o un mando con drift se pagan. Cuando algo necesita una reparación, descuenta lo que cuesta repararlo más un poco por la molestia. Si el vendedor no lo ha tenido en cuenta, ese es tu argumento para negociar.
Hay épocas mejores para comprar
Los iPhone suelen bajar en septiembre, cuando Apple presenta modelos nuevos y mucha gente vende el suyo. Con las consolas pasa algo parecido cuando sale una versión nueva. Si no tienes prisa, una alerta con un precio máximo te avisa cuando el mercado baja, sin tener que estar mirando.